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Los servidores españoles Zingara e Indomitus contaron con un evento especial dentro del juego de despedida tanto de los mismos como del responsable de comunidad.


Odur recorría el firmamento con su mirada. El cielo estaba despejado en las Llanuras de Lacheis y llevaba tiempo demorando finalizar su misión. Aquella por la que sus amos y esclavizadores Hyperboreos lo mandaran a Hiboria hacía ya tanto tiempo. Durante años había recorrido los reinos de Aquilonia, Cimmeria y Estigia en busca de los más bravos guerreros, extrayendo la esencia de su valor al luchar estos a muerte en los retos que el les ofrecía a cambio de triste oro. Aquellos guerreros, bravos e indómitos, desconocían que perdían algo más que su vida. Su propia esencia como guerreros, sacerdotes, hechiceros...quedaba atrapada en Odur. Así lo habían dispuesto sus señores Hyperboreos, esa era su voluntad y Odur no podía permitirse el lujo de cuestionar sus órdenes, su alma les pertenecía desde ese aciago día eones atrás...
- Odur por fin te encuentro -dijo una voz tétrica a sus espaldas.

Odur no se inmutó, grande tenía que ser el poder y habilidad de ese personaje para haberse acercado hasta él sin que detectara su presencia.
- Dime humano, ¿acaso vienes para hacer frente a mi reto?
- Ya lo creo que si, pero no exactamente de la forma que tu esperas -contesto maliciosamente.
- Ya veo, ¿y qué tienes pensado? - preguntó Odur sin mostrar ningúna reacción.
- Bien para empezar asegurarme de que te quedes bien quieto y luego hacerme con eso que atesoras para tus amos, creo que le daré mejor uso.
- Me temo mortal que ya has dicho suficiente, Odur no tiene tiempo para tus intrigas, prepárate para abandonar este mundo -dijo rotúndamente Odur.
Odur fue a levantarse pero de repente su cuerpo estaba petrificado, incapaz de moverse. Solo entonces oyó realmente la verdadera voz de su interlocutor.
- De la nada saliste y a la nada volverás, pues ahora perteneces a su señor - gritó el desconocido mientras movía los brazos y manos formando extrañas figuras en el aire.
Odur se vió levantado en todo su tamaño y volteado hacia el desconocido. Solo entonces lo vio, la mirada negra como un pozo, la tez morena y oscura de un estigio. De cada punto cardinal de la colina donde se encontraba salió una bruja del Círculo Negro entonando un hechizo conjunto, eran ellas las que lo tenían paralizado. Por primera vez en mucho, mucho tiempo, Odur sintió la duda nacer en su interior.
- No temas Odur, no he terminado contigo, justo acabamos de empezar y creeme, vamos a disfrutar mucho tiempo los dos juntos, vas a convertirme el hechicero más poderoso del Círculo Negro, jajajajaja -terminó con una carcajada maquiavélica, casi desquiciada.
Sus ojos empezaron a pesarle, la magia oscura del hechicero estaba ganando la batalla, no había esperanza, tan solo si pudiera concentrarse en aquellos que habían combatido por él en su reto...quizás oyeran su llamada de socorro, sino no solo estaría perdido él, sino quizás toda Hiboria.


Odur ha sido capturado por un extraño hechicero del Círculo Negro y sus intenciones no son nada buenas, se cierne una gran oscuridad sobre Hiboria y solo vosotros podréis evitarla.

Es de esperar encontrar un elevadísimo nivel de resistencia por parte de los secuestradores de Odur, así que estad preparados para cualquier contingencia.

Punto de encuentro de los jugadores: Campo de los Muertos, acceso a Llanuras de Lacheis.
Instrucciones durante el evento: Los personajes de Gungnir y Odur darán las indicaciones por el canal /Global.


Datos a tener en cuenta:* El objetivo de este evento es despedir los servidores todos juntos y pasar un rato divertido más que conseguir épicos o dinero

  • Se recomienda que los jugadores se organizen en raids antes del evento y estén listos para su inicio a la hora programada en su servidor.
    * Dependiendo de la afluencia de jugadores y del desarrollo del evento este tendrá una mayor o menor intensidad, es decir, la dificultad se adaptará al número de participantes.
    * En Indomitus se pide a todos los jugadores que por una vez dejen de lado sus diferencias y que unan sus armas para hacer un frente común a esta amenaza. Traducción: Por una vez que no haya nadie que intente interrumpir un evento.